Ramón González Escorihuela: «El periodismo es un hecho y un producto cultural»

Ramón González Escorihuela: «El periodismo es un hecho y un producto cultural»

Táchira. El día jueves 30 de junio los espacios de la Fundación Cultural Bordes, en Barrio Obrero, se adecuaron para desarrollar el Encuentro de Periodismo Cultural Arte y Ciudad, un evento que buscó enfrentar a estudiantes, académicos, actuantes, promotores y difusores culturales entorno a la Comunicación Social.

Dentro del grueso de ponentes estuvo el profesor Ramón González Escorihuela, propulsor de la carrera de Comunicación Social en la Universidad de Los Andes, núcleo Táchira. González-Escorihuela se paseó por la historia del periodismo cultural con su ponencia Historia de un Oficio:

«Todos sabemos que entre periodismo y cultura existen relaciones íntimas y complejas —inició—. El periodismo, evidentemente, es una manifestación de la cultural y, al mismo tiempo, es un hecho o un producto cultural. Decimos que el periodismo es productor de cultura, porque su práctica produce, reproduce y difunde cultura».

Ahora bien —continuó—, cuando hablamos de periodismo cultural nos estamos refiriendo a una práctica específica del periodismo que se dedica a dar a conocer hechos culturales, probablemente en un sentido literario, bien sean obras de arte o diferentes manifestaciones en general; mientras que el periodista cultural es aquel profesional de la comunicación social que se dedica a cubrir este tipo de fuentes o de informaciones.

Pero el periodismo cultural como tal, como lo conocemos ahora, es un producto de la evolución de la práctica periodística que a su vez es una consecuencia de la compleja evolución social y demográfica que van transformando a las sociedades. Estos son los avances científicos, técnicos, históricos, etc.; acotó.

Cuando el periodismo se convierte de verdad en una profesión, es más o menos hacia finales del siglo XIX o principios del siglo XX, específicamente en aquellos países más desarrollados como Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Allí es donde realmente comienza lo que se denomina en periodismo como la empresa periodística.

La práctica en papel

Según el catedrático, si uno revisa, por ejemplo, la serie de periódicos y diversas publicaciones venezolanas desde que llega la imprenta a Venezuela en el año 1808 y se edita por primera vez La Gaceta de Caracas con todos los periódicos que vinieron después, nos damos cuenta de que en todas esas publicaciones se reflejan hechos culturales.

Son publicaciones dadas las circunstancias difíciles que siempre ha tenido la política en Venezuela. La mayor parte de los contenidos de toda esa prensa de antaño son contenidos de carácter político, son críticas y posiciones hacia determinadas tendencias, sistemas o ejecutorías de gobierno o de algunos líderes políticos, etc., pero también estuvo presente allí la poesía.

Prácticamente, en Venezuela, durante esa época, no hubo periódico alguno que no difundiera poesía de poetas venezolanos o extranjeros, así como traducciones de escritores franceses o ingleses, o cualquier otro contenido de naturaleza cultural.

Pero en Venezuela se puede hablar de periodismo cultural propiamente dicho, cuando el periodismo venezolano se moderniza y se convierte efectivamente en una profesión o un ejercicio profesional; y eso ocurre, más o menos, a partir del año 1940.

Es en ese momento cuando el periodismo en Venezuela se transforma y deja de ser una iniciativa de un grupo de escritores, poetas o personas interesadas en difundir sus ideas o pensamientos, para convertirse, realmente, en una empresa tal como la conocemos hoy día.

A lo largo del siglo XIX no sólo se publicaron periódicos sino también una serie de revistas que estaban dedicadas estrictamente a la arena cultural. La primera de ellas, para mencionar una, fue una revista impresa a partir del 1830 que crearon un grupo de escritores, llamada La Guirnalda.

Este impreso ha sido considerado por los estudiosos del tema como la primera revista literaria que circuló en Venezuela. Poco tiempo después, en el año 1942, el famoso intelectual y político venezolano Fermín Toro creó también una revista llamada El Liceo Venezolano.

El Liceo Venezolano fue un impreso que tuvo mucha resonancia en ese momento en el ámbito cultural. Pero, seguramente, la revista cultural que tuvo más éxito y permanencia en el tiempo fue El Cojo Ilustrado, creada en 1892.

El Cojo Ilustrado fue una revista creada por un grupo de personas interesadas en los temas culturales como el arte y la literatura, entre otros; y, a diferencia de otras publicaciones que en su mayoría duraban un año porque tenían que dejar de existir por cuestiones económicas, esta duró 37 años, hasta 1915.

¡Fue todo un récord en esa época! ¿Y por qué fue tan famosa y conocida la revista? Porque sus iniciadores, las personas que la impulsaron, hicieron la inversión y el deber de equiparse con los equipos más avanzados para aquel momento, sobre todo en el campo de la reproducción de imágenes o fotograbado.

De allí su nombre: El Cojo Ilustrado. El Cojo porque uno de sus principales animadores, Manuel María Echezuría, sufría de ese problema: era cojo; e Ilustrado porque allí le daban relevancia a ese aspecto de la revista: las ilustraciones.

Entonces pudieron hacer una de las publicaciones más bonitas que se ha editado en Venezuela y mejor hechas. Ellos publicaban caricaturas, imágenes de todo tipo, reproducciones de cuadros, dibujos, etc.

Y se considera que en esa revista inició lo que conocemos actualmente como reporterismo gráfico, ya que en ella participó un fotógrafo francés de nombre Enrique Abril, que llegó a Venezuela y comenzó a trabajar allí.

«Si uno quiere conocer cómo era el venezolano de las clases más populares de aquél entonces, con su pobreza, con su miseria, con su humildad, debe recurrir a las fotografías retratadas en El Cojo Ilustrado por Enrique Abril.»

Más tarde apareció El diario El Universal (que todavía funciona y existe) que se fundó en el año 1909 por el poeta Andrés Mata, quien siempre tuvo un interés por los temas literarios y mostró unas páginas culturales, en la década de los 70, dirigidos por la periodista Sofía Ímber.

En 1912, a cuatro años de haber llegado al poder Juan Vicente Gómez, un grupo de escritores intelectuales entre los que estaban Rómulo Gallegos editaron la revista literaria La Alborada, que funcionó aproximadamente hasta el año 1914, ya que en ese momento comenzó a endurecerse la dictadura gomecista.

Tiempo después, en 1925, nació una revista cultural que luego pasó a ser de corte general denominada revista Élite. Cuando finaliza el gobierno dictatorial de Gómez, en diciembre de 1935, se abren nuevos medios, tal es el caso de la Revista Nacional de Cultura creada por el Estado Venezolano en 1938.

La Revista Nacional de Cultura estuvo a cargo de Mariano Picón Salas durante el gobierno de Eleazar López Contreras; y a partir de ese momento comienzan a desarrollarse otras propuestas culturales como la revista Suma (1940), dirigida por el escritor Juan Lizcano.

En el año 1941 aparece un periódico llamado Últimas Noticias (que aún se mantiene hoy día) y pese a que su fin principal era la cobertura de temas en general, también le dio espacio a la cultura; inclusive, en su edición dominical, sacaba un suplemento literario con temas de historia, ensayos ideológicos, filosofía, etc., dirigido por Nelson Luis Martínez.

Ahora, sin duda alguna —planteó el ponente— el diario venezolano que hizo más énfasis en la difusión de las artes y la cultura fue el diario El Nacional, creado en agosto de 1943 —seguramente por ser fundado por el escritor e intelectual Miguel Otero Silva.

El Nacional tenía páginas de arte que muchas veces fueron coordinadas por el periodista español Lorenzo Batallán o por el peruano José Ratto-Ciarlo, quienes fueron periodistas muy conocidos en esa época y, desde un principio, El Nacional tuvo los domingos un suplemento especial llamado Papel Literario, que aún sigue apareciendo en su versión digital.

Papel Literario le abrió espacios prácticamente a las personas más famosas de las letras venezolanas. El Nacional también instituyó anualmente un concurso de cuentos que se hizo célebre donde participaron muchos jóvenes aficionados a la literatura.

Para los años 50 salió la revista Cruz del Sur que también duró largo tiempo y más tarde la revista Sardio en 1960. Durante esta época surgieron un conjunto de publicaciones con el auge de las compañías petroleras de capital extranjero como lo fueron las revistas El Farol, Shell (dirigida por Guillermo Morón) o El Disco Anaranjado, de Mene Grande Oil Company.

Estas revistas duraron décadas, fueron lujosamente editadas y les ofrecieron excelentes pagos a sus colaboradores. Este mismo ejemplo lo siguió la Fundación Bigott que publicó una revista muy bien hecha, así como las publicaciones de Empresas Polar, de la familia Mendoza.

En los años 70 el Estado le dio un apoyo a la cinematografía y comenzaron a editarse publicaciones como Cine Hoja o Cine al Día donde escribieron conocedores y críticos en la materia como Rodolfo Izaguirre, Alfredo Roffé, Ambretta Marrosu de Roffé o Carlos Rebolledo.

También hay que mencionar a periódicos como Panorama de Maracaibo, El Impulso de Carora, El Luchador en Ciudad Bolívar, El Carabobeño en Valencia o El Lápiz de Mérida (creado por Tulio Febres-Cordero), entre muchos otros que le dieron impulso al tema cultural.

En el estado Táchira el primer periódico impreso fue el semanario El Eco del Torbes editado en septiembre de 1845. También estuvo El Provernir fundado por los hermanos Briceño. No sólo San Cristóbal tenía periódicos, sino que Rubio, Táriba, San Antonio, La Grita, Colón y Pregonero imprimían sus propios medios donde predominaban los temas de contenido político.

Un caso excepcional fue el primer medio de circulación diaria denominado Horizontes, fundado en 1903 por los hermanos trujillanos de apellido Quintero, que duró hasta 1920 por problemas con el gobierno de Gómez. Horizontes mostró bastante contenido cultural cuando fue dirigido en sus últimos dos años por el maestro Carlos Rangel Lamus.

Pero hay que destacar la labor del comunicador Antonio Ruiz Sánchez «el más intelectual de los periodistas tachirenses», quien le dedicó más espacio al ámbito cultural. Ruiz Sánchez fue director de Diario La Nación, Diario Los Andes y Diario Pueblo.

Periodismo Cultural Historia de un oficio

Periodismo cultural radiofónico

Según memoria del ponente, la radio como tal comenzó en Venezuela en diciembre de 1930 con la primera estación radial llamada originalmente Broadcasting Caracas (actual Radio Caracas Radio o RCR 750 AM) y, a partir de allí, comenzaron a surgir por iniciativa privada una serie de emisoras por todo el país.

Tal es el caso de Radio Nacional que, en su mayor medida, lo que más transmitía eran eventos de carácter cultural. Esta, por ejemplo, difundía un programa de lectura de poesía conducido por el poeta Alfredo Silva Estrada.

Hay una cosa importante a destacar —enfatizó— en el año 1935 se constituyó en el Táchira la primera estación de radio llamada La Voz del Táchira, que se escuchaba por toda Colombia y que funcionó, en sus inicios, en la parroquia La Concordia de San Cristóbal. Esta emisora fue creada por el agricultor acomodado Manuel Díaz González.

La Voz del Táchira se dedicó casi exclusivamente al ámbito cultural. Presentaron programas educativos en formación agropecuaria conducidos por profesores y estudiantes del Liceo Simón Bolívar que junto con el Salón de Lectura eran los principales referentes culturales de la Ciudad.

Ellos transmitieron foros, charlas, conferencias y conciertos. Allí comenzó a trabajar como redactor de noticias Gregorio González Lovera, quien luego compró la estación y la convirtió en Radio Táchira, para poco tiempo después fundar Ecos del Torbes.

En 1970 se creó por iniciativa del Estado la Emisora Cultural del Táchira dedicada, precisamente, a los terrenos de la educación y la cultura.

Cultura en la televisión

La televisión nace en Venezuela el 22 de noviembre de 1952 con la Televisora Nacional (Canal 5 o TVN5), es decir, la televisora del Estado; y luego se desarrollan todas las otras estaciones de televisión que siempre le dieron realce a la difusión de la cultura en sus diferentes manifestaciones.

El escritor Pedro Berrueta tuvo un programa excelente en la Televisora Nacional donde entrevistaba artistas, poetas, escritores, pintores, etc., que tuvo mucha audiencia —acotó.

Pero seguramente el programa que marcó pauta, o que hizo época, fue el programa educativo de Arturo Uslar Pietri que transmitía Radio Caracas Televisión (RCTV) los días jueves a las ocho de la noche, llamado valores humanos, enfocado en la historia y las artes, que puedes ver en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=VLSz94NJSH8

Pero actualmente, como todo el país, el Periodismo venezolano está en crisis, más aún por el cierre de medios de comunicación por parte del gobierno de turno que desarrolla un esquema de represión de oriente a occidente, esquema que no sabemos hasta dónde va a llegar y si tendrá, o no, alivio para nuestra profesión que cada día se empequeñece más —finalizó González Escorihuela.

Ramón González Escorihuela en compañía de la directiva de la Fundación Cultural Bordes
Ramón González Escorihuela en compañía de la directiva de la Fundación Cultural Bordes

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here